"Me sigo reclamando del partido de Pablo Iglesias, no del partido de la corrupción y el crimen de Estado del Sr. González, ni del partido del blablablá del Sr. Zapatero" - Pablo Castellano
sábado, 29 de mayo de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
Solchaga, apóstol del pelotazo, critica a ZP
De paso insiste en algo que parece ser la fijación de su vida: Abaratar el despido.
Hace tanto tiempo que Solchaga dejó la política activa que quizá mucha gente no lo conozca o solo tenga un vago recuerdo de él.
Hagamos memoria para ubicar mejor al personaje y el peso moral que pueden tener sus comentarios de esta semana.
Solchaga llegó al Gobierno con Felipe González en 1982 como ministro de Industria y Energía, cargo desde el que llevó a cabo una durísima reconversión industrial que causó una gran conflictividad laboral, especialmente en el sector naval.
En 1985 sustituyó a Miguel Boyer en la cartera de Economía y Hacienda. Tres años después los sindicatos convocaron la huelga general más importante que se recuerda en la democracia (14 de diciembre de 1988) en contra de una reforma laboral que pretendía abaratar el despido y que canalizó el descontento generalizado por la política económica socialista a favor de los más poderosos. El paro aquel día fue total, en parte gracias al famoso apagón de TVE dirigida entonces por Pilar Miró.
Cuando abandonó el gobierno, en 1993, pasó a ser presidente-portavoz del grupo parlamentario socialista. Tuvo entonces enfrentamientos con el denominado sector guerrista, en teoría la izquierda del partido, sobre todo porque Solchaga seguía abogando, como ahora, por facilitar el despido de los trabajadores y en liberar el suelo (precursor del pelotazo inmobiliario)
El diario El Mundo publicó ese año que Solchaga viajó “gratis total” en Trasmediterránea y poco después que utilizó un buque oceanográfico para ir de excursión privada. Solchaga lo admitió pero dijo que formaba parte de la lógica de las relaciones públicas de las empresas con políticos y periodistas.
Finalmente debió dejar la política cuando Mariano Rubio, ex gobernador del Banco de España, entró en prisión por el caso Ibercorp. Solchaga quedó tocado al ser su principal valedor.
No le faltaron ofertas en el sector privado y entró en el Grupo Recoletos, como presidente de su consejo editorial, pero tuvo que marcharse cuatro años después, en 1998, al oponerse a la alianza de Recoletos con Unedis, editora de El Mundo, el diario que lo atacó duramente cuando era portavoz socialista.
Ahora regresa, ¿y cómo lo hace? Como el sabe: pidiendo el despido libre. De paso ofende a los actuales ministros a los que reprocha su escaso perfil y su miedo a enfrentarse al presidente, no como los gabinetes de Felipe González, que eran gente preparada, con pesonalidad, con criterio y no se arredraban ante el jefe del Ejecutivo. Es decir, como él.
De Carlos Solchaga es la famosa frase "España es el país del mundo donde más rápido se puede hacer uno rico”. Fue toda una declaración de principios que lo convierte en el gran Apóstol del Pelotazo. Significó un aval ideológico para los corruptos y supuso el pistoletazo de salida para el saqueo del Estado que llevaron a cabo algunos altos cargos socialistas. Recordemos a Luis Roldán, Mariano Rubio, el GAL, Filesa o los casos de apropiaciones de fondos reservados del Ministerio del Interior.
Fue una época en la que los conceptos izquierda y derecha perdieron su significado para primar solo el afán de poder. Políticos como Solchaga, Boyer, José Barrionuevo, José Luis Corcuera, Rafael Vera, García Damborenea fueron los muñidores del fracaso del felipismo, que se hundió por la corrupción, los escándalos financieros y el abandono de la ética política que siempre caracterizó al socialismo de los cien años de honradez. Fueron ellos los que facilitaron el ascenso al poder de José María Aznar, que no tuvo más que ocuparlo en 1996 casi sin querer ante la desolación en la que se encontraba el Estado.
jueves, 18 de febrero de 2010
Debate sobre la necesidad de un giro a la izquierda en el PSOE
En torno a dos centenares de delegados de todo el Estado de la corriente Izquierda Socialista, nos reunimos en la sede del PSOE en Ferraz (Madrid) los días 3 y 4 de Octubre, en unas Jornadas Federales de debate: "Crisis global: Respuestas desde la izquierda". En la primera sesión se discutió: "La crisis, la empresa y el mundo del trabajo"; en la segunda "Sujetos y medios para salir de la crisis"; y en la tercera "Políticas para una nueva economía".Aportamos un breve informe de algunas de las ideas desarrolladas, principalmente sobre la necesidad de un giro social en la política del partido. Se dijo, entre otras cosas, que "hay una crisis profunda de desigualdad (...) El endeudamiento ha sustituido a las rentas hasta que la burbuja ha estallado. El sistema ha llegado al límite de sus contradicciones. El mercado se ha convertido en "gendarme" de los gobiernos y sanciona a los gobiernos que no les gustan. La crisis que empezó en el verano de 2007 es la más grave desde los años treinta. Como decía Marx, el estado está al servicio de la clase dominante". Uno de los compañeros que intervino señaló: "si se lee a Marx y no te lo dicen, parece que lo que ha escrito ese señor lo escribió ayer".
Se profundizó en el análisis de la naturaleza de la crisis, ¿coyuntural o estructural?. La inmensa mayoría se posicionó en que esta es una crisis estructural de enorme calado y que "las inyecciones de liquidez han servido para poco". Se explicó las enormes tensiones en líneas proteccionistas que abocan a los Estados a guerras comerciales. Otro dato que se dio es que "la mitad del crédito financiero viene de paraísos fiscales". Se habló de los desequilibrios monetarios y comerciales, de los déficits, indicándose que "España es el tercer país del mundo con mayor déficit de la balanza comercial" y que "en 2007 recibió el 10% del ahorro mundial". También se denunció la desigualdad social creciente: "Los pobres son más y más pobres y los ricos más ricos, habiendo crecido desaforadamente las desigualdades (...) Es una obscenidad la jubilación del alto cargo del BBVA, Goirigolzarri, que representa más de un millón y medio de las antiguas pesetas diario (...) En los quince países más desarrollados se han perdido más de diez puntos de rentas del trabajo, en relación al PIB, que se han financiado a base de créditos".
Fracaso del reformismo sin reformas
Esta recesión está arrebatando a las masas las condiciones de vida favorables que se habían conquistado en el pasado. Las viejas ideas sobre que el capitalismo iba a dar soluciones a los problemas sociales y económicos han fracasado. La juventud, la clase trabajadora están más explotadas que nunca, más endeudadas y con un futuro desolador bajo el sistema capitalista. Todo esto da la razón a los que, contra viento y marea, hemos venido luchando en contra de todas las presiones de clases ajenas, de los que hemos combatido a quienes nos decían que se habían superado las crisis capitalistas y que el socialismo ya no era necesario.
Hoy más que nunca seguimos manteniendo la necesidad de volver a los clásicos del marxismo, para rearmar ideológicamente a nuestro partido sobre la base del materialismo dialéctico, dotándonos de un mayor contenido socialista, exigiendo más democracia, más participación y más acción, tanto en el seno del partido como en la sociedad.
El giro a la izquierda en el partido se hace muy necesario. Lo que está fracasando no es el Socialismo, como hace creer el PP con su propaganda. Lo que está fracasando es el propio sistema capitalista, que está degenerado y corrupto hasta los tuétanos, y sobre todo está fracasando el intento de la dirección del PSOE de aplicar un "reformismo sin reformas" sociales profundas. Esta crisis está incrementando el grado de malestar entre las masas. Los ataques de la patronal a los intereses de los trabajadores hacen que los salarios reales disminuyan. Esa política de recortes es la que aplicaría el PP y su brazo económico que es la CEOE y la banca -en Santa Alianza con su poder ideológico, la derecha vaticana que está movilizando de nuevo contra el PSOE, sacando a la calle a su ejército pancartero de las sotanas-. El PP tiene su techo, y no es que pueda ganar las próximas elecciones, sino que el PSOE las puede perder si no derrotamos entre toda la izquierda a la abstención. Para ello, es preciso que el partido ofrezca y defienda un auténtico programa de izquierdas mediante la lucha y la movilización la clase obrera, que rompa con el modelo capitalista y ponga las bases para empezar a construir una nueva sociedad: el socialismo.
Escrito por Pepe Martín Portavoz en Málaga de Izquierda Socialista - PSOE
domingo, 7 de febrero de 2010
Whenever your world starts crashing down
Banda Sonora Original de la pelicula francesa: Je vais bien ne t'en fais pas
sábado, 30 de enero de 2010
EDAD DE JUBILACIÓN: 67 AÑOS
El Gobierno no sólo ha propuesto subir la edad hasta los 67 años, también ha decidido contar para el cálculo de la misma hasta los últimos 20 años (ahora se hacía sobre los últimos 15), así como incluir una revisión anual y automática de la edad de jubilación teniendo en cuenta la natalidad, población activa y edad media de vida, además de reducir el gasto público en los próximos cuatro años en cincuenta mil millones de euros.
¿Qué supone todo esto?, pues que de momento y de un plumazo, sin sonrojo ni sofocos, a los ciudadanos, a las clases medias, a los trabajadores, nos suben dos años la edad de jubilación, nos bajan la cuantía de la misma y proponen para su aprobación que anualmente y de forma automática irá subiendo dicha edad cada año.
¿Que qué supone?, simple y llanamente, que si la crisis la estamos sufriendo los ciudadanos de a pie, las clases medias y los trabajadores (con 4.300.000 de parados(, las recetas para salir de la misma también la pagaremos los sufridos ciudadanos de a pie.
¡ESCANDALOSO! y sobre todo ¡INJUSTO!.
Nuevamente el Gobierno echa mano de las recetas más reaccionarias, injustas y nefastas.
Nuevamente un gobierno del Partido Socialista Obrero Español legisla contrariamente a la igualdad, la solidaridad y la justicia social.
Nuevamente un gobierno del PSOE legisla contra los trabajadores y las clases medias. Es más fácil y sencillo legislar contra los intereses generales de la ciudadanía, que contra la minoría de los de siempre, de los poderosos.
Ni siquiera se ha parado a pensar en otras formulas; si ha subido la imposición de las rentas y depósitos bancarios de los ciudadanos del 18 al 20%; también podría igualar a estas la imposición de las SICAV que está actualmente al 1%.
Que si ha anulado la rebaja fiscal de 400 euros; también podría haber retomado la aplicación de Impuesto por el Patrimonio (cuya anulación ha costado que el estado deje de ingresar unos 4.000 millones de euros).
Que igual que se han subido los impuestos indirectos en 2 puntos (IVA e Impuestos Especiales) afectando a todos los ciudadanos por igual, sin tener en cuenta los ingresos de cada cual; también podría haber subido el tramo impositivo de los salarios más altos (del 43% actual al 50%).
Que igual que ha credo un fondo de ayuda para los bancos con problemas de unos 8.000 millones de euros; también podría haber creado un impuesto solidario para la banca, entidades financieras, multinacionales y holding empresariales que operan en nuestro país. Que si de los impuestos que ingresa el Estado de todos los españoles, cerca de 900 millones de euros van a la Iglesia Católica; también podría pensar en profundizar en el laicismo total del Estado y acabar definitivamente con la financiación oficial y estatal de la Iglesia Católica.
Y sobre todo, también podría tener en cuenta que las pensiones no tienen porqué costearse únicamente con las cotizaciones sociales de los trabajadores; que las prestaciones sociales y la jubilaciones también pueden ser garantizadas con los impuestos que el Gobierno recauda de todos los ciudadanos.
Solamente con las medidas citadas anteriormente a modo de ejemplos, el Gobierno podría aumentar sus ingresos en miles y miles y miles de millones de euros con los que garantizar muy sobradamente el estado de bienestar, las prestaciones sociales, las pensiones, las políticas activas de empleo, la inversión pública, etc., etc., etc.
Todo ello demuestra que existen otras vías, otras políticas económicas y laborales, pero el Gobierno las ha desechado, prefiere practicar la política fácil, la más conservadora y liberal; ha decidido unirse a las tesis del PP y la CEOE practicando la política del recorte: flexibilidad laboral, recorte de derechos laborales, alargar la edad de jubilación, rebajar las pensiones, recortar la inversión y reducir el gasto público.
En definitiva, los trabajadores, los autónomos, los pequeños y medianos empresarios, los pensionistas, las clases medias seguiremos pagando cada vez más no sólo los efectos de la crisis si no que también pagaremos la recuperación; mientras los de siempre (los auténticos culpables de la crisis) seguirán enriqueciéndose a nuestra costa.
Ante este atentado social, los ciudadanos tenemos que responder enérgicamente, oponiéndonos activamente y forzando otras medidas, apostando definitivamente por los ciudadanos, para los trabajadores; políticas de reforma del sistema, que profundicen en la democratización de la
economía.
Esta debe de ser nuestra apuesta, mirar decididamente a la izquierda, apostando sin miedo por profundizar en la democracia política; democratizar la economía y conquistar la democracia social.
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