jueves, 18 de febrero de 2010

Debate sobre la necesidad de un giro a la izquierda en el PSOE

En torno a dos centenares de delegados de todo el Estado de la corriente Izquierda Socialista, nos reunimos en la sede del PSOE en Ferraz (Madrid) los días 3 y 4 de Octubre, en unas Jornadas Federales de debate: "Crisis global: Respuestas desde la izquierda". En la primera sesión se discutió: "La crisis, la empresa y el mundo del trabajo"; en la segunda "Sujetos y medios para salir de la crisis"; y en la tercera "Políticas para una nueva economía".
Aportamos un breve informe de algunas de las ideas desarrolladas, principalmente sobre la necesidad de un giro social en la política del partido. Se dijo, entre otras cosas, que "hay una crisis profunda de desigualdad (...) El endeudamiento ha sustituido a las rentas hasta que la burbuja ha estallado. El sistema ha llegado al límite de sus contradicciones. El mercado se ha convertido en "gendarme" de los gobiernos y sanciona a los gobiernos que no les gustan. La crisis que empezó en el verano de 2007 es la más grave desde los años treinta. Como decía Marx, el estado está al servicio de la clase dominante". Uno de los compañeros que intervino señaló: "si se lee a Marx y no te lo dicen, parece que lo que ha escrito ese señor lo escribió ayer".
Se profundizó en el análisis de la naturaleza de la crisis, ¿coyuntural o estructural?. La inmensa mayoría se posicionó en que esta es una crisis estructural de enorme calado y que "las inyecciones de liquidez han servido para poco". Se explicó las enormes tensiones en líneas proteccionistas que abocan a los Estados a guerras comerciales. Otro dato que se dio es que "la mitad del crédito financiero viene de paraísos fiscales". Se habló de los desequilibrios monetarios y comerciales, de los déficits, indicándose que "España es el tercer país del mundo con mayor déficit de la balanza comercial" y que "en 2007 recibió el 10% del ahorro mundial". También se denunció la desigualdad social creciente: "Los pobres son más y más pobres y los ricos más ricos, habiendo crecido desaforadamente las desigualdades (...) Es una obscenidad la jubilación del alto cargo del BBVA, Goirigolzarri, que representa más de un millón y medio de las antiguas pesetas diario (...) En los quince países más desarrollados se han perdido más de diez puntos de rentas del trabajo, en relación al PIB, que se han financiado a base de créditos".

Fracaso del reformismo sin reformas

Esta recesión está arrebatando a las masas las condiciones de vida favorables que se habían conquistado en el pasado. Las viejas ideas sobre que el capitalismo iba a dar soluciones a los problemas sociales y económicos han fracasado. La juventud, la clase trabajadora están más explotadas que nunca, más endeudadas y con un futuro desolador bajo el sistema capitalista. Todo esto da la razón a los que, contra viento y marea, hemos venido luchando en contra de todas las presiones de clases ajenas, de los que hemos combatido a quienes nos decían que se habían superado las crisis capitalistas y que el socialismo ya no era necesario.
Hoy más que nunca seguimos manteniendo la necesidad de volver a los clásicos del marxismo, para rearmar ideológicamente a nuestro partido sobre la base del materialismo dialéctico, dotándonos de un mayor contenido socialista, exigiendo más democracia, más participación y más acción, tanto en el seno del partido como en la sociedad.
El giro a la izquierda en el partido se hace muy necesario. Lo que está fracasando no es el Socialismo, como hace creer el PP con su propaganda. Lo que está fracasando es el propio sistema capitalista, que está degenerado y corrupto hasta los tuétanos, y sobre todo está fracasando el intento de la dirección del PSOE de aplicar un "reformismo sin reformas" sociales profundas. Esta crisis está incrementando el grado de malestar entre las masas. Los ataques de la patronal a los intereses de los trabajadores hacen que los salarios reales disminuyan. Esa política de recortes es la que aplicaría el PP y su brazo económico que es la CEOE y la banca -en Santa Alianza con su poder ideológico, la derecha vaticana que está movilizando de nuevo contra el PSOE, sacando a la calle a su ejército pancartero de las sotanas-. El PP tiene su techo, y no es que pueda ganar las próximas elecciones, sino que el PSOE las puede perder si no derrotamos entre toda la izquierda a la abstención. Para ello, es preciso que el partido ofrezca y defienda un auténtico programa de izquierdas mediante la lucha y la movilización la clase obrera, que rompa con el modelo capitalista y ponga las bases para empezar a construir una nueva sociedad: el socialismo.

Escrito por Pepe Martín Portavoz en Málaga de Izquierda Socialista - PSOE

domingo, 7 de febrero de 2010

Whenever your world starts crashing down

Banda Sonora Original de la pelicula francesa: Je vais bien ne t'en fais pas


sábado, 30 de enero de 2010

EDAD DE JUBILACIÓN: 67 AÑOS

Subir la edad de la jubilación hasta los 67 años, es entre otras, una de las medidas propuestas por el Ejecutivo para, según él, Salvaguardar el Sistema Público de Pensiones y Prestaciones Sociales.


El Gobierno no sólo ha propuesto subir la edad hasta los 67 años, también ha decidido contar para el cálculo de la misma hasta los últimos 20 años (ahora se hacía sobre los últimos 15), así como incluir una revisión anual y automática de la edad de jubilación teniendo en cuenta la natalidad, población activa y edad media de vida, además de reducir el gasto público en los próximos cuatro años en cincuenta mil millones de euros.


¿Qué supone todo esto?, pues que de momento y de un plumazo, sin sonrojo ni sofocos, a los ciudadanos, a las clases medias, a los trabajadores, nos suben dos años la edad de jubilación, nos bajan la cuantía de la misma y proponen para su aprobación que anualmente y de forma automática irá subiendo dicha edad cada año.


¿Que qué supone?, simple y llanamente, que si la crisis la estamos sufriendo los ciudadanos de a pie, las clases medias y los trabajadores (con 4.300.000 de parados(, las recetas para salir de la misma también la pagaremos los sufridos ciudadanos de a pie.


¡ESCANDALOSO! y sobre todo ¡INJUSTO!.

Nuevamente el Gobierno echa mano de las recetas más reaccionarias, injustas y nefastas.

Nuevamente un gobierno del Partido Socialista Obrero Español legisla contrariamente a la igualdad, la solidaridad y la justicia social.

Nuevamente un gobierno del PSOE legisla contra los trabajadores y las clases medias. Es más fácil y sencillo legislar contra los intereses generales de la ciudadanía, que contra la minoría de los de siempre, de los poderosos.

Ni siquiera se ha parado a pensar en otras formulas; si ha subido la imposición de las rentas y depósitos bancarios de los ciudadanos del 18 al 20%; también podría igualar a estas la imposición de las SICAV que está actualmente al 1%.

Que si ha anulado la rebaja fiscal de 400 euros; también podría haber retomado la aplicación de Impuesto por el Patrimonio (cuya anulación ha costado que el estado deje de ingresar unos 4.000 millones de euros).

Que igual que se han subido los impuestos indirectos en 2 puntos (IVA e Impuestos Especiales) afectando a todos los ciudadanos por igual, sin tener en cuenta los ingresos de cada cual; también podría haber subido el tramo impositivo de los salarios más altos (del 43% actual al 50%).

Que igual que ha credo un fondo de ayuda para los bancos con problemas de unos 8.000 millones de euros; también podría haber creado un impuesto solidario para la banca, entidades financieras, multinacionales y holding empresariales que operan en nuestro país. Que si de los impuestos que ingresa el Estado de todos los españoles, cerca de 900 millones de euros van a la Iglesia Católica; también podría pensar en profundizar en el laicismo total del Estado y acabar definitivamente con la financiación oficial y estatal de la Iglesia Católica.


Y sobre todo, también podría tener en cuenta que las pensiones no tienen porqué costearse únicamente con las cotizaciones sociales de los trabajadores; que las prestaciones sociales y la jubilaciones también pueden ser garantizadas con los impuestos que el Gobierno recauda de todos los ciudadanos.


Solamente con las medidas citadas anteriormente a modo de ejemplos, el Gobierno podría aumentar sus ingresos en miles y miles y miles de millones de euros con los que garantizar muy sobradamente el estado de bienestar, las prestaciones sociales, las pensiones, las políticas activas de empleo, la inversión pública, etc., etc., etc.


Todo ello demuestra que existen otras vías, otras políticas económicas y laborales, pero el Gobierno las ha desechado, prefiere practicar la política fácil, la más conservadora y liberal; ha decidido unirse a las tesis del PP y la CEOE practicando la política del recorte: flexibilidad laboral, recorte de derechos laborales, alargar la edad de jubilación, rebajar las pensiones, recortar la inversión y reducir el gasto público.


En definitiva, los trabajadores, los autónomos, los pequeños y medianos empresarios, los pensionistas, las clases medias seguiremos pagando cada vez más no sólo los efectos de la crisis si no que también pagaremos la recuperación; mientras los de siempre (los auténticos culpables de la crisis) seguirán enriqueciéndose a nuestra costa.


Ante este atentado social, los ciudadanos tenemos que responder enérgicamente, oponiéndonos activamente y forzando otras medidas, apostando definitivamente por los ciudadanos, para los trabajadores; políticas de reforma del sistema, que profundicen en la democratización de la
economía.


Esta debe de ser nuestra apuesta, mirar decididamente a la izquierda, apostando sin miedo por profundizar en la democracia política; democratizar la economía y conquistar la democracia social.

lunes, 18 de enero de 2010

¿Por qué Cuba exporta asistencia médica a Estados Unidos?

Los cubanos dicen que ofrecen asistencia médica a los pobres del mundo porque tienen buen corazón, pero ¿qué obtienen a cambio?

Viven más que cualquiera en Latinoamérica; son muy pocos los niños que mueren; casi todo el mundo está vacunado por lo que las lacras de la pobreza como los parásitos, la tuberculosis, la malaria e incluso el Sida son poco frecuentes o han sido erradicados. Todo el mundo puede visitar al médico en su propio barrio.

El sistema sanitario de Cuba ha conseguido una población tan sana como la de los países más ricos del mundo con un coste mucho menor. Y ahora Cuba ha empezado a exportar su sistema a comunidades abandonadas por los servicios médicos en todo el mundo, incluido Estados Unidos.

La historia de los éxitos cubanos en materia de asistencia médica se ha ocultado durante mucho tiempo al pueblo estadounidense, cuyos políticos, incluso tras el fin de la Guerra Fría, mantienen una total censura informativa. Sin embargo, es una historia cada vez se conoce mejor entre las comunidades más pobres de Latinoamérica, del Caribe y de algunas zonas de África donde los cubanos y sus médicos están presentes.

Según el Dr. Paul Farmer, Cuba está demostrando que “ se puede introducir la idea del derecho a la asistencia sanitaria y erradicar las enfermedades asociadas a la pobreza.”

Asistencia sanitaria para todos lo cubanos

Muchos de los elementos del sistema de asistencia sanitaria que Cuba está exportando a todo el mundo son prácticas de sentido común. Todo el mundo tiene acceso a médicos, enfermeras, especialistas y medicamentos. En cada barrio hay un equipo compuesto por un médico y una enfermera, si bien ahora son algo más escasos debido a que 29.000 profesionales de la medicina están prestando servicios fuera del país, lo que está originando algunas quejas. Si a alguien no le gusta el médico de su barrio, puede elegir otro.

Las visitas domiciliarias son normales, en parte porque el equipo médico es responsable de conocerte y conocer tu estado de salud en el entorno familiar, en la vivienda y en el barrio. Esto es algo clave para el sistema: Al detectar enfermedades y riegos de enfermedad antes de que sean más graves, el sistema cubano de asistencia médica gasta dinero en la prevención en lugar de gastar mucho más después para curar las enfermedades, atajar epidemias o tener que afrontar discapacidades de larga duración. Cuando se identifica un riesgo sanitario, por ejemplo, la fiebre del dengue o la malaria, se lleva a cabo una campaña coordinada a escala nacional para erradicarlo. Los cubanos han erradicado la difteria, la rubeola, la polio o el sarampión, y tienen el índice más bajo de SIDA de todo América, así como los índices mejores en el tratamiento y control de la hipertensión.

Para las enfermedades que sobrepasan la capacidad del médico de barrio, las policlínicas ofrecen especialistas, pequeñas operaciones, terapias físicas, rehabilitación y laboratorios clínicos. Quienes precisan de tratamiento urgente pueden ir a los hospitales y al terminar su estancia, el equipo médico del barrio se ocupa del seguimiento en casa. Todos los médicos están formados para aplicar acupuntura, tratamientos con hierbas medicinales y otras prácticas complementarias cuya efectividad han investigado los laboratorios cubanos. Por su parte, los investigadores cubanos han desarrollado sus propias vacunas y tratamientos cuando los medicamentos no son asequibles debido al bloqueo o no existían con anterioridad.

La exportación de la asistencia sanitaria

Durante décadas, Cuba ha enviado médicos y formado a estudiantes de otros países en sus Facultades de Medicina, pero los acontecimientos se precipitaron en 1998 cuando los huracanes George y Mitch asolaron Centroamérica y el Caribe. Tal como habían hecho en otras ocasiones, los médicos cubanos corrieron a la zona del desastre para ayudar a quienes habían sufrido sus consecuencias pero, llegado el momento de volver a su país, los equipos médicos cubanos tenían claro que las necesidades médicas sobrepasaban a la simple ayuda de emergencia. De manera que Cuba se comprometió a enviar médicos a varios de los países afectados y a formar médicamente a personal local para que pudiera sustituirles cuando los médicos cubanos se fueran. Se creó en La Habana la ELAM, Escuela Latinoamericana de Medicina, y se ofrecieron 10.000 becas para estudiar medicina gratuitamente.

En la actualidad, el programa ha crecido hasta acoger a 22.000 estudiantes procedentes de Latinoamérica, Caribe, África, Asia y Estados Unidos que ingresan en la ELAM y en las otras 28 facultades de medicina de todo Cuba. Los estudiantes representan a decenas de grupos étnicos, el 51 por ciento de ellos mujeres, y proceden de más de 30 países. Todos ellos tienen en común el hecho de que de otra manera no hubieran podido acceder a una formación médica. Cuando un habitante de las chabolas de Puerto Príncipe, un joven indígena de Bolivia, el hijo o la hija de un campesino de Honduras, o un vendedor callejero de Gambia quieren ser médicos, se dirigen a Cuba. El algunos casos, como Venezuela, pagan los gastos pero en la mayoría Cuba se hace cargo de las matrículas, de la manutención, de los libros y de la asistencia sanitaria. En compensación, los estudiantes, una vez terminados sus estudios, se comprometen a volver a sus comunidades tan infradotadas de servicios para practicar la medicina.

El currículo de la ELAM se inicia, para la mayoría de los estudiantes, con un periodo de hasta un año de cursos “puente” que les permiten ponerse al corriente en matemáticas básicas, ciencias y conocimiento del español. A los estudiantes se les tratan las enfermedades que muchos de ellos traen de sus países.

Al terminar su formación, que puede prolongarse hasta ocho años, la mayoría de los estudiantes vuelven a sus países para establecerse allí. Aunque todos ellos se comprometen verbalmente a ponerse al servicio de la gente pobre, unos pocos admiten en privado que no consideran que sea un compromiso para toda la vida.

Uno de los desafíos del planteamiento cubano es el de asegurarse que su inversión en la formación de médicos beneficie a quienes más lo necesitan. Los médicos de las regiones más pobres, habitualmente, se trasladan hacia otras más ricas en el propio país o en cualquier otro lugar del mundo. Por ello, Cuba forma a los médicos en la ética del servicio a los desheredados. Los estudiantes aprenden a considerar la asistencia médica como un derecho y no como un artículo de consumo, y a verse a sí mismos como quienes prestan un servicio. Los ejemplos de médicos cubanos que ejercen en el extranjero indican que las lecciones recibidas han quedado grabadas: son conocidos por dar su propio dinero para comprar medicinas a enfermos que no tienen medios para comprar los medicamentos prescritos y por animar e incluso abrazar a los enfermos.

Según el Dr. Juan Ceballos, consejero del viceministro de Salud Pública, Cuba, con la ayuda del Venezuela, tiene planes para ampliar a gran escala su formación de médicos y alcanzar en los próximos quince años los 100.000 licenciados en medicina. Para conseguirlo, ha construido nuevas Facultades de Medicina en todo el país y en el extranjero.

Pero el enorme esfuerzo para afrontar las necesidades actuales y futuras de médicos ha hecho preciso romper los esquemas tradicionales y el nuevo planteamiento es crear nuevas escuelas sin necesidad de edificios propios. Los estudiantes se encuentran con sus profesores en los hospitales y clínicas, en Cuba y en el extranjero, y practican al lado de sus maestros. Gracias a las video conferencias y a los programas informáticos, los estudiantes pueden estudiar en cualquier lugar donde haya médicos cubanos. Los bajos costes de esta formación hacen posible la educación médica a gran escala que podría acabar con la escasez de médicos.

Estudiantes estadounidenses en Cuba

Recientemente, Cuba ha extendido su oferta de formación médica gratis a estudiantes procedentes de Estados Unidos. Todo empezó cuando el congresista Bennie Thompson, de Mississippi, sintió curiosidad tras haberse encontrado repetidamente, él y otros miembros del Comité Dirigente de Congresistas negros, con médicos cubanos o formados en Cuba en comunidades muy pobres de todo el mundo.

Visitaron Cuba en mayo de 2000, y durante una conversación con Fidel Castro, Thompson sacó a relucir la carencia de asistencia sanitaria de sus electores más pobres en la zona rural. “ Él [Castro] conocía los índices de paro, las condiciones sanitarias y los índices de mortalidad infantil de mi distrito, y eso me sorprendió”, declaró. Castro les ofreció becas para estadounidenses con bajos ingresos en las mismas condiciones que las del resto de los estudiantes extranjeros: tenían que comprometerse a volver y prestar servicios en sus lugares de origen.

En la actualidad, unos 90 jóvenes de las zonas más pobres de Estados Unidos se han unido a las filas de estudiantes de todo el mundo que estudian medicina en Cuba.

El ofrecimiento de formación médica es precisamente una de las maneras que tiene Cuba de tender la mano a Estados Unidos: inmediatamente tras el paso de los huracanes Katrina y Rita, 1.500 médicos cubanos se ofrecieron como voluntarios para ir a la costa del Golfo y esperaron con las maletas hechas, material sanitario y un barco listo para prestarles apoyo, pero la autorización del gobierno estadounidense nunca llegó.

“Nuestro gobierno hace política con las vidas de la gente cuando necesitan la máxima ayuda”, declaró Thompson, “ y eso es miserable”.

Cuando muy poco después, un terremoto azotó Pakistán, por el contrario, el gobierno del país acogió calurosamente a los profesionales médicos cubanos. Llegaron 2.300, con 32 hospitales de campaña a las remotas y heladas regiones del Himalaya. Allí, redujeron fracturas óseas, trataron diversas enfermedades y atendieron a 1.700.000 pacientes.

La ayuda de emergencia forma parte de las misiones asistenciales sanitarias de Cuba, llevadas a cabo desde Perú hasta Indonesia, e incluso con el tratamiento de 17.000 niños afectados por el accidente en la planta nuclear de Chernobil en Ucrania.

Pero los equipos sanitarios cubanos no trabajan exclusivamente en situaciones de emergencias, sino que en la actualidad hay 29.000 profesionales sanitarios desarrollando su trabajo en 69 países, la mayoría de ellos de Latinoamérica, el Caribe y África. En Venezuela, unos 20.000 han hecho posible que el presidente Hugo Chávez cumpliera su promesa de proporcionar asistencia sanitaria a la gente más pobre. En los barrios de chabolas que rodean Caracas y a orillas del Amazonas, todos aquellos que son capaces de organizarse y encontrar un local para que un médico viva y ejerza allí su actividad pueden pedir que vaya un médico cubano.

De la misma manera que en Cuba, los médicos y enfermeras viven en el lugar donde desarrollan su trabajo y se integran en la comunidad a la que sirven. Así están disponibles para las urgencias y llevan a cabo campañas sanitarias de prevención.

Algunos se sienten tentados para aprovechar el tiempo que están en el extranjero como una ocasión para escapar de Cuba. En agosto, el Departamento de Seguridad Interior hizo pública una nueva política que facilitaba a los profesionales médicos cubanos ir a Estados Unidos, pero la inmensa mayoría de ellos siguió en sus puestos de trabajo y prácticamente volvieron a Cuba.

Invertir en la paz

¿Cómo se siente el pueblo cubano ante el uso de los recursos de su país en misiones médicas internacionales? Aquellos con los que he hablado me han contestado con frases parecidas a estas: los cubanos tenemos un corazón muy grande. Estamos orgullosos de compartir lo que tenemos con los pobres del resto de mundo.

Casi todo el mundo en Cuba conoce a alguien que ha realizado una misión médica. Esos médicos se han encontrado con enfermedades ya erradicadas de Cuba, y divulgan sus conocimientos médicos y del sufrimiento asociado a la pobreza y a la falta de medios, y vuelven a casa con el orgullo de sentirse diferentes.

Este orgullo es un potente antídoto contra la insatisfacción que podría derivarse de las duras condiciones económicas que han acompañado a la revolución cubana durante 50 años.

Desde la perspectiva del Gobierno, su inversión en misiones médicas internacionales está cubierta, en parte, por el ALBA, el nuevo acuerdo de comercio firmado por Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba. El ALBA, como alternativa a la Zona de Libre Comercio de las Américas, sitúa las necesidades de la gente por encima del crecimiento económico, por lo que no resulta sorprendente que la oferta de asistencia sanitaria de Cuba se encuentre en el marco del tratado, de la misma manera que el petróleo venezolano, el gas natural de Bolivia, etc. Pero Cuba ofrece ayuda también a países que no forman parte del ALBA.

“Lo único que pedimos a cambio es solidaridad”, dice el Dr. Ceballos.

La palabra “solidaridad” tiene auténticas implicaciones: antes de que Cuba enviara médicos a Pakistán, las relaciones entre los dos países no eran buenas, según Ceballos, pero ahora son “espléndidas”. Lo mismo puede decirse con Guatemala y El Salvador: “Aunque se trata de gobiernos conservadores, han flexibilizado sus relaciones con Cuba”.

Estas inversiones en misiones de asistencia médica “son recursos que previenen los enfrentamientos con otros países”, explica Ceballos. “La solidaridad con Cuba ha evitado agresiones de todo tipo”. Y en una declaración que reconoce las vulnerabilidades de Cuba a escala mundial, Ceballos afirmó lo siguiente: “Es infinitamente mejor invertir en la paz que hacerlo en la guerra”.

Imaginemos que esta idea se impusiera. La idea de que la inversión en salud, o en agua potable, alimentos sanos y vivienda puede ser más poderosa, y más efectiva para conseguir la seguridad que los bombarderos y los portaviones, es incluso todavía más revolucionaria que el derecho a la asistencia sanitaria universal.

Yes! Magazine.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

PSOE y UGT homenajean a Pablo Iglesias en el 84 aniversario de su muerte

El 9 de diciembre de 1925, una procesión proletaria de 150.000 personas recorría cabizbaja las calles de Madrid arropando a una carroza tirada por caballos que portaba un feretro: en él yacía un líder del movimiento obrero, Pablo Iglesias, fundador del PSOE y de UGT.

Ambas formaciones rendirán hoy homenaje a su fundador en el 84 aniversario de su fallecimiento. El acto tendrá lugar a las 12.00 horas en el Cementerio Civil de Madrid, donde se recordará la figura de Iglesias.

Al homenaje acudirán el secretario general de UGT, Cándido Méndez; la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín y el secretario general del PSM, Tomás Gómez, entre otros.

"Timbre de la verdad humana"

Dijo el poeta Antonio Machado que siendo un niño escuchó a Pablo Iglesias en un mitin y que siempre recordó su voz "como el timbre inconfundible de la verdad humana".

Pablo Iglesias Posse fue testigo y actor protagonista de su tiempo. De ascendencia humilde, nació en el 18 de octubre de 1850 en El Ferrol, A Coruña. Paulino, como le llamaban familiarmente, asiste a la escuela desde los seis hasta los nueve años, momento en el que muere su padre, un peón municipal, y se traslada a vivir a Madrid en compañía de su madre y su hermano menor.

En el Hospicio de San Fernando acaba los estudios primarios y elige el curso de tipógrafo como oficio a aprender. Ejerce su profesión en diferentes imprentas, mejorando poco a poco su salario hasta que el joven Iglesias comprende la lucha de clases cuando es despedido por sumarse a una huelga. Fue el comienzo de una vida de activismo político.

Al amparo de las libertades que otorga la Constitución de 1869, la sección española de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) organiza una serie de conferencias en Madrid y a ellas asiste Iglesias y, en 1870, solicita su ingreso en la sección de tipógrafos.

Fundador del PSOE y UGT

Ese fue el comienzo de un camino que le abocó a ser un líder del movimiento obrero. Una lucha que le llevó el 22 de mayo de 1879, en un banquete clandestino de fraternidad internacional celebrado en Madrid, a encabezar junto a otras veinticinco personas a la fundación del Partido Socialista Obrero Español, el segundo partido obrero de los que se constituirían en el mundo.

En repetidas ocasiones irá a la cárcel por su cada vez mayor activismo político. En el año 1888, a las 10.30 horas del 12 de agosto, veintiséis hombres tomaban asiento en el salón del Círculo Socialista ubicado en la calle Tallers, 29, de Barcelona, para iniciar el Primer Congreso Nacional Obrero. En ese congreso Pablo Iglesias proponía que la nueva Organización obrera llevara por nombre "Unión General de Trabajadores de España". Había nacido el síndicato UGT.

En 1905 fue elegido por primera vez concejal del Ayuntamiento de Madrid y en las elecciones de junio de 1910, gracias a la alianza republicano-socialista a la que se había opuesto Iglesias, fue electo con el respaldo de 40.899 votos primer diputado socialista que entra en el Parlamento español.

Su salud se deteriora en 1921, cuando se produce la escisión del partido: el PSOE, con el apoyo de Iglesias, adopta la línea socialdemócrata en contra de la III Internacional. Esa rama del partido pasó al Partido Comunista Obrero Español.

Mantuvo su compromiso con la clase trabajadora hasta la vispera de su muerte. "El proletariado vencerá" fue el título del último artículo escrito por Iglesias, publicado en el periódico El Socialista, resumía los objetivos de su vida un día antes de su muerte. "El ideario de los proletarios -decía en él Iglesias- está dictado por la razón e inspirado por la justicia, y hagan lo que hagan sus enemigos, vencerá, como viene venciendo desde que los opresores han adquirido conciencia bastante de su valer y de su fuerza ".